Llegan las fiestas del Pilar 2014. Y los pelichos ya tienen una edad en la que pueden disfrutar de la programación infantil. Aunque no son muy dados a las multitudes os cuento lo que hemos hecho estas fiestas.
Lo más conocido por la chiquillería son los gigantes y los cabezudos. Se trabajan en los colegios, conocen sus nombres,
sus canciones y son juego de recreo de las semanas previas a las fiestas.
Pensamos que el éxito estaba asegurado pero después de buscar parking y caminar hasta la plaza del Pilar decidieron que nos fuésemos de allí, que a ellos los cabezudos solo les gustan en el ordenador. Y tuvimos que irnos, era eso o que les diese un infarto allí mismo.
Y por supuesto llegamos a casa y tuvimos que poner la canción y jugar a cabezudos 😳.
Al día siguiente aprovechamos que teníamos que hacer una compras y fuimos a ver el Tragachicos que estaba unos días en Puerto Venecia. Es un tobogán con forma de baturro gigante donde, según le contaba la peque a su hermano, entras por la boca y sales por el... vamos, proceso digestivo puro y duro. 😜
Lo que más les gustó con diferencia fueron las ferias. A los papis no tanto porque a dos euros y medio el viaje... Menos mal que son conformados y les decíamos que eligiesen dos y eran dos. Además en muchas atracciones con el viaje les regalaban un globo, así que mejor imposible.
De todas formas un día con los vecinos, otro con los primos, hoy que nos hemos portado bien un paseo de premio...vamos que las ferias han sido nuestro segundo hogar estas fiestas.
Los paseos por el centro también nos han gustado. Un poco de ambiente y ruta de tapeo que estos pelichos como se les haga la una por la calle te preguntan por el vermut.
El día grande de las fiestas lo explotamos a tope. A las 6 de la mañana ya estábamos en pie porque como todos los años nuestra máxima es: así pasamos pronto y luego te cunde el día. Y como todos los años, tardamos más de tres horas en pasar y nos acordamos de lo maravilloso que sería pasar la ofrenda sin madrugar.
Menos mal que se portaron fenomenal porque con la cuadrilla que íbamos...
La verdad es que nos dejamos cosas por hacer pero es que no nos daba la vida. Hemos pingoneado mucho y ya tenemos ganas de que lleguen las del próximo año.